En Jumilla, Murcia se encuentra Bodegas Olivares, una empresa perteneciente a una denominación de origen con una tradición vinícola remota y experta.
La misma comenzó desde 1930 cuando Pascual Olivares Fernández pensó que la uva Monastrell, nativa de estas tierras y con una especial adaptación a suelos pobres y con escasez de lluvias, podía producir vinos diferentes que expresaban el carácter de la tierra; por lo que empezó a elaborar pequeñas cantidades de vino para surtir la región.
Años después, en 1960, Vicente y Celestino, hijos del fundador continúan el negocio familiar ampliando la venta al territorio nacional y las exportaciones a partir de 1979 a cargo de los hijos de Vicente.
Posteriormente, a partir de 1998 la bodega pasa de crear vinos para consumo propio a comercializarlos, convirtiéndose en una referencia para los vinos tintos dulces; campo en el que alcanzan éxito, motivándose a producir y embotellar vinos secos, los cuales al igual que los dulces poseen el carácter que imprimen los viñedos.
Bodegas Olivares elabora sus vinos a partir de las variedades Monastrell, Garnacha y Syrah, cultivadas en la finca Hoya de Santa Ana, ubicada en el extremo noroeste de la Denominación de Origen Jumilla, dentro del término municipal de Tobarra, la sub-zona más selecta y expresiva de la Denominación.
Un viñedo que sobrevivió a la epidemia de filoxera a finales del siglo XIX por lo que sus tierras están cubiertas por algunas de las cepas más viejas y una de las mayores concentraciones de cepas de pie franco, adaptadas a una altitud de 825 metros y un suelo singular arenoso y con alta proporción de caliza.
Además, se presenta un clima en el que destacan los días cálidos y las noches considerablemente más frías que el resto de la Denominación, lo que hace que se prolongue la maduración de la uva, dando a los vinos mayor equilibrio e intensidad aromática.
Por otra parte, estas viñas están plantadas en su propio pie, utilizando un sistema de replantación Marcottage, prácticamente en desuso por su alto coste y lento proceso; pero que en Olivares se mantiene con el fin de asegurar la descendencia de unas viñas supervivientes, históricas y fructuosas, en las que crecen cepas tratadas con el mimo que se merecen, sin fertilizantes ni pesticidas, otorgando a los vinos un carácter distintivo:
Si has visto tu ficha de empresa o bodega y quieres completarla, reclámala o añade la tuya ahora.
Si te ha gustado esta bodega te recomendamos algunas situadas cerca
Suscríbete gratuitamente a nuestro boletín para estar siempre al tanto de las últimas noticias en el mundo del vino.